sábado, 6 de julio de 2013

Medusa4, ingeniería alemana

Las posibilidades de este blog se agotan ya que no hay mucho material más que reseñar que merezca la pena. Entre que no soy capaz de instalar algunas aplicaciones (Brlcad y Sagcad) o que las que tengo a disposición en última instancia no funcionan (Sketch Up bajo Wine), he visto reducido tanto mi campo de acción que he abierto las posibilidades del blog al software de diseño gráfico. A partir de ahora este blog se llamará "Diseño y CAD en Linux" y también trataremos otro tipo de herramientas enmarcadas en el mundo del diseño informatizado. En la medida de lo posible también pasarán por aquí programas de tratamiento de imagen, diseño vectorial, maquetación e ilustración que encuentre relevantes dentro de un entorno GNU/Linux.

No obstante aún me queda un as en la manga del CAD llamado Medusa4. Este software alemán está orientado a la ingeniería y, sobre el papel, tiene buena pinta. Cuenta con tres versiones distintas para descarga libre previo registro desde su web oficial, siendo la versión Personal 5.1.2 la que he probado. Tan solo es necesario facilitar una serie de datos entre los que están la dirección de email y la dirección física de la máquina donde se va a descargar (la cual averiguaremos con el comando de consola ipconfig -a). Recibiremos vía correo-e un número de licencia con vigencia de un año renovable gratuitamente y, a cambio, obtendremos el programa completo aunque ligeramente capado. Concretamente, la facultad de salvar el dibujo a formatos como .dwg, .dxf y .pdf está desactivada, lo cual no es moco de pavo, aunque se pueden solicitar los módulos necesarios por unos pocos euros.

El programa en sí nos recibe con un entorno de trabajo bastante prometedor, encontrando un buen número de herramientas en su parte izquierda ordenados en varias paletas. Por supuesto, no existe versión en español así que la he probado en inglés, con la dificultad añadida que supone. Pero todo es acostumbrarse.



Una vez que profundizamos uno se percata de que no estamos ante un clónico de AutoCAD, para desgracia de muchos. Determinadas operativas las encontramos más dificultosas, como el uso de puntos de referencia o la manipulación y modificación de geometrías, y tampoco he hallado el modo de introducir coordenadas para la creación y edición de entidades. Tenemos las herramientas clásicas para desplazar, rotar, simetrizar y estirar, así como alargado, recorte y equidistancia de líneas. Luego disponemos de otras que deben ser apropiadas para diseño mecánico porque no estoy familiarizado con ellas. Cuenta con un sencillo gestor de capas, herramientas de texto, líneas de construcción y trae consigo un módulo paramétrico que facilita la creación de variantes a partir de un dibujo prototipo.

Medusa4 ofrece también un módulo para 3D pero que no está incluido en la versión personal (aquí podemos ver los módulos incluidos y los opcionales). También está habilitado para trabajar con ficheros raster, dispone de herramientas inteligentes de edición de geometrías y sus paletas de herramientas son personalizables. Otro punto a favor es que trae blibliotecas de símbolos, aunque siempre relacionadas con el mundo de la ingeniería.

Para un usuario medio quizá le sea algo más costoso hacerse con este programa a tenor de las diferencias existentes con la mayoría del software tratado en esta bitácora. Digo esto desde la perspectiva de un habitual del CAD orientado a arquitectura, que quede claro. Aún así, seguro que no solo este tipo de usuarios echarán en falta determinados procedimientos y herramientas presentes en los programas de CAD más asentados. Los menús tampoco es que estén abarrotados de opciones precisamente, lo que unido a lo anterior me lleva a concluir que, aun gozando de interés y teniendo un aspecto muy profesional, no es este el mejor programa de CAD bajo entorno Linux que ha pasado por mis manos.

Añado finalmente que este software se ejecuta desde la terminal, por mucho que se le invoque desde un icono de panel o del escritorio; al permanecer aquella abierta hay que tener cuidado de no cerrarla por error y acabar abruptamente nuestro trabajo. Y que para instalarlo hará falta instalar previamente un intérprete de comandos para la shell que puede ser sch o tsch. De esta forma:

# sudo apt-get install csh   (para Debian y derivados)

# yum install tsch   (para Red Hat y derivados)

Así podrán ejecutar el fichero con extensión .sh que obtendrán para instalar Medusa4.

Descargar última versión de Medusa4.

domingo, 30 de junio de 2013

FreeCAD, un 3D libre que promete sin más

En la anterior entrada de este blog dimos un salto cualitativo al acercarnos a un programa de modelado en tres dimensiones que ofrece resultados profesionales. Hoy damos unos cuantos pasos atrás para, sin salirnos del 3D, conocer una aplicación que, dentro de su sencillez, puede que en unos años cubra unas expectativas hoy insospechadas. Se trata de FreeCAD y, si bien está muy por debajo de Blender en cuanto a posibilidades y resultados, merece un punto de atención por las alegrías que pueda depararnos en un futuro.

La versión sobre la que hago esta entrada es la 0.10, que es la que puedo instalar desde la línea de comandos de Debian Squeeze, aunque la última es la 0.13. Eso sí, antes hay que instalar un montón de dependencias mediante el comando sudo apt-get build-dep freecad. Son más de 400 megas de librerías y software accesorio que el sistema estima necesarios para correr el programa.

FreeCAD es una aplicación de modelado paramétrico, es decir, que en base a unos parámetros definidos podemos ir modificando nuestro modelo sobre la marcha para ir encajando cada nuevo elemento en el todo. No es ni el primero ni el único, y los habrá mucho mejores (esta versión 0.10 se queda algo parca) pero lo interesante será ver su evolución. Sirve tanto para arquitectura como para ingeniería y, como ocurre con cualquier software de este tipo, requiere un tiempo de adaptación hasta habituarse a su uso.


Hablando ya con más profundidad, con FreeCAD podemos crear las típicas primitivas, extruir, realizar operaciones booleanas y algunas operaciones algo más complejas, así como las clásicas operaciones de edición (mover, escalar, girar...). También permite la inserción de elementos 2D como líneas, polígonos, textos y cotas. La salida a render es uno de sus talones de Aquiles ya que en esta versión simplemente no existe. Lo más que podemos hacer es exportar nuestro modelo en formato de trazado de rayos POV-Ray, para renderizarlo con una aplicación externa, un punto más que desfavorable que espero corrijan en versiones posteriores. Al menos permite exportar los modelos a ficheros .dxf, pero ignoro si saldrán muy trastocados. También podemos exportar las vistas proyectadas en 2 dimensiones al formato .svg.

Cuenta con barras de iconos para las diferentes vistas, creación y edición de primitivas, pero se me antojan insuficientes o poco claros. La forma de editar los objetos me parece algo confusa, y no se le saca mucho partido al botón derecho del ratón, aunque lo incomodo de moverme por el espacio tridimensional ha sido de largo lo que más me ha disgustado.

Teniendo Blender al mismo precio hoy día no hay color en la comparación, pero como apuesta de futuro para GNU/Linux es interesante y merece la pena seguir su evolución. Eso sí, espero que lo pongan más fácil con la instalación, porque si he tenido que hacer este post con una versión antigua ha sido por la imposibilidad de instalar la más reciente. Dependencias incumplidas que no se resuelven, librerías que trastocan otras partes del sistema e instrucciones poco accesibles para profanos no hacen sino echar para atrás a quien quiera acercarse al mundo del software libre. No siempre merece la pena echar tantas horas frente al ordenador.

sábado, 15 de junio de 2013

Blender, la respuesta libre para modelización y animación en 3D

Desde el comienzo de este blog hemos tratado aplicaciones que, ya fueran para arquitectura o dirigidas a ingenieros, tenían en el 3D su aspecto menos trabajado. Ya es hora de hablar de un software que compite directamente en el siempre atractivo campo del renderizado tridimensional con monstruos como 3ds MAX o Maya, y no es otro que Blender.

Tengo que decir que no soy ningún experto en Blender, el cual, como buen programa 3D, contiene numerosas opciones en multitud de paneles de herramientas que me costaría semanas, si no meses, aprender para luego hacer un pormenorizado resumen en este modesto sitio. No estoy en condiciones de asegurar si está a la altura o no de los rivales citados, o de otros, pero sí he visto lo suficiente como para afirmar que este es un programa capaz de hacer grandes cosas y de motivar a un usuario bisoño en 3D (o alguien fuera de este campo desde hace ya tiempo como es mi caso) a aprender más.


Lo mejor de Blender es que es un programa libre y gratuito, descargable sin restricciones desde su página web oficial. Aunque inicialmente está en inglés es posible traducir el interfaz desde su menú de preferencias de usuario. Según la versión esta traducción será más o menos rigurosa, más o menos completa, pero la última versión disponible en el momento de escribir esto, la 2.67b, se nos muestra completamente traducida una vez optemos por el cambio de idioma, al menos en el repaso que he hecho de sus menús y paneles he herramientas. Eso sí, si deciden buscar un manual en la red la mayoría de los que he visto se basan en la versión en inglés.

Pese a que es un software orientado al modelizado y la animación con fines artísticos puede perfectamente servir para presentaciones de arquitectura, aunque tiene un problema: su compatibilidad. Blender solo admite ficheros .3ds del antiguo 3D Studio como formato más conocido para los usuarios habituales de programas de CAD. Es decir, el paso de formato .dwg, por seguir con el estándar, a Blender pasaría primero por exportar a .3ds, operación de cuyo resultado no puedo dar garantías de buen resultado. Pero todo es probar.

Hemos dicho que esta es una aplicación descargable pero también está disponible en los repositorios de la mayoría de distribuciones GNU/Linux, aunque lo más seguro para obtener la última versión es acudir a su sitio web. Personalmente, Blender me ha parecido un programa con muchas posibilidades y me hace lamentar no disponer de más tiempo libre para adentrarme en sus secretos. Apuesto a que no seré el único.

Descargar última versión de Blender.

martes, 4 de junio de 2013

BricsCAD, el mejor clónico de AutoCAD es de pago

Si buscamos un programa de CAD integral en entornos GNU/Linux, completo en 2D y con un 3D mínimamente solvente no tenemos más remedio que rendirnos a la evidencia y acudir al software de pago. Es duro para todo seguidor de la filosofía del software libre pero así están las cosas hoy día, y dentro de ese Contexto BricsCAD es uno de los productos que más lejos llega.

Estamos ante otro clónico del, aparentemente, eterno AutoCAD que, sin haber llegado tan lejos, goza de las suficientes atribuciones para estar en la cúspide de las aplicaciones de dibujo arquitectónico hechas para Linux. Mucho de lo que en su día dijimos del Ares Commander Edition es aplicable a BricsCAD. Sin embargo, encuentro aún mayor sintonía entre el referente al que siempre aludimos y el software objeto de la presente entrada.


No quiero repetir lo ya dicho para otras herramientas aquí tratadas para evitar redundancias (pueden consultar la reseña de DraftSight para tan fin) así que me contentaré con decir que para la delineación en 2D BricsCAD viene sobradamente preparado y cumple con las expectativas más exigentes. Si pensábamos que DraftfSight era completo, añadámosle además el 3D porque así obtendremos BricsCAD. En esta faceta, su retahila de herramientas cubre tanto la creación se mallas como la de sólidos, así como su edición booleana, vistas en perspectiva, iluminación y asignación de materiales. Que nadie espere resultados como el de un 3dsMAX pero ni falta que le hace porque competir a ese nivel no es ni mucho menos el objetivo de sus creadores.

También podemos crear scripts para automatizar operaciones y cargar guiones en distintos formatos entre los que se encuentra el .LSP de AutoLISP, el clásico lenguaje de programación de AutoCAD. También, por supuesto, podemos guardar nuestro trabajo en formato .DWG. En BricsCAD Platinum 13.1.14, que es el objeto de esta reseña, admite hasta la versión de AutoCAD 2010. Y no se crean que el análisis se queda aquí porque me dejo cosas en el tintero, pero con lo visto creo que es más que suficiente para hacernos un juicio más que rotundo.

Tanta diversidad y profusión quizá juegue un tanto en su contra al hacerlo más complejo de manejar, pero no es nada fuera del alcance de cualquier usuario medio de programas de CAD. Si uno está dispuesto a pasar por el aro de pagar licencias, visto lo visto hasta el momento, esta sería muy posiblemente la primera opción a manejar, precios al margen. No tienen más que descargar la versión libre por treinta días y comprobarlo.

Descargar BricsCAD.

lunes, 27 de mayo de 2013

DraftSight, quizá el CAD en 2D más completo

La primera vez que probé DraftSight me sorprendí de lo poco que había visto mencionar este programa en mis búsquedas por la red tras la pista de alternativas a AutoCAD. Un programa de CAD gratuito, solo para dos dimensiones pero muy completo, intuitivo y con una semejanza al omnipresente AutoCAD que garantiza un aprendizaje rápido para el usuario medio. En efecto, no tardé en ver en subsiguientes correrías por Internet como las alusiones a DraftSight aumentaban, casi siempre para alabar sus virtudes y su firme posicionamiento como la opción solvente que esperabámos dentro del entorno libre.

¿Estamos ante la alternativa definitiva en GNU/Linux? Qué más quisiera. Baste señalar que la versión individual, que es la gratuita, carece de 3D y está orientada al uso doméstico, por lo que no tiene autorización para ser empleada con fines comerciales. En otras palabras, un estudio de arquitectura estaría incurriendo en la misma ilegalidad si utilizara este DraftSight para realizar sus proyectos que si usara un AutoCAD pirateado. ¿De qué nos sirve entonces, se preguntarán?



Bueno, siempre se puede pagar para obtener la versión de empresa, que tampoco tiene 3D. ¿Que no quieren? Entonces aténganse a las consecuencias si usan la versión individual para impulsar su negocio.

Entrando ya en materia técnica, empecemos diciendo que DraftSight viene avalado por Dassault Systèmes, la compañía de software responsable de Solid Works, uno de los principales productos de CAD en 3D orientados al diseño mecánico e industrial. ¿Entienden ahora por qué ni la versión para empresa cuenta con herramientas para dibujo tridimensional?

En principio el respaldo de una corporación como esta es una garantía, pero profundicemos un poco más. DraftSight cuenta con todas y cada una de las herramientas que uno espera encontrar en un paquete de CAD para dibujo arquitectónico en dos dimensiones. Prácticamente no echamos nada en falta, y el modus operandi de sus paletas de herramientas y menús es calcado al de AutoCAD. Por mencionar aquello que no siempre es frecuente en otros productos ya analizados en este blog, digamos que es posible introducir órdenes por teclado y puntos por coordenadas, relativas y absolutas; podemos personalizar comandos con atajos de teclado, utilizar bloques y referencias externas, manejar capas, incrustar imágenes, definir estilos de cota y línea personales, trabajar en espacio modelo y espacio papel y asignar atributos a bloques; las variables de entorno son configurables, nos permite automatizar tareas mediante scripts, trabajar en formato DWG y admite una notable personalización. Ciertamente, cumple muy bien en lo tocante a la delineación bidimensional, lo suficiente para considerarlo un clónico de esa piedra de toque llamada AutoCAD. Nadie que haya trabajado en éste último tendrá el menor problema en habituarse al entorno de trabajo de DraftSight.

Puntos en contra, lo ya expuesto: el 3D si está ni se le espera (para eso Dassault Systèmes ya tiene Solid Works...aunque no para Linux) y su uso comercial está restringido. Por otro lado, leo en Internet que el formato DWG en que podemos salvar los dibujos no es legible por AutoCAD. Yo he salvado un fichero en versión 2004-2007 y lo he podido abrir en AutoCAD 2007 con total reconocimiento de entidades. Eso sí, antes te advierte que no es un formato DWG desarrollado por Autodesk, pero no implica ninguna otra restricción. A la inversa tampoco he tenido mayor problema. DraftSight 2012 admite ficheros DWG hasta la versión 2010 de AutoCAD; quizá si empleáramos una posterior de éste último sí podríamos tener problemas, pero no es algo que haya comprobado sobre el terreno.

Así que ustedes deciden. A mí me parece un buen software para arquitectura en 2D, quizá el mejor que he probado bajo GNU/Linux. ¿Tanto como para pagar por él y actuar conforme a la legalidad?

Descargar DraftSight.

domingo, 19 de mayo de 2013

Ares Comander Edition, un CAD completo pero no libre

Cuando hablamos de CAD para entornos GNU/Linux no siempre nos referimos a software libre que cualquiera puede descargar de internet. Existen programas de pago que, en ocasiones, son la única alternativa, y hay que pasar por el aro si queremos disfrutar de unas prestaciones de las que normalmente carecen las aplicaciones gratuitas. Así que hoy hablaremos de Ares Comander Edition.

Se trata de un software con toda la pinta de ser un clónico de AutoCAD. La disposición de menús, el aspecto de las paletas de iconos, los atajos de teclado e incluso las variables de entorno recuerdan indefectiblemente al gigante de Autodesk. Estamos pues ante todo lo que un usuario de CAD estándar podría desear en GNU/Linux.


Sus paletas laterales de herramientas son bastante completas, incluyendo las opciones habituales de creación y edición de entidades. Permite el manejo de bloques y referencias externas, empleo de cotas con múltiples opciones de edición, creación de regiones y representación en espacio papel. Todo muy AutoCAD style.

En cuanto al 3D, podemos crear tanto superficies planas como objetos sólidos, y realizar operaciones booleanas con estos últimos. También podemos renderizar nuestro modelo con un sombreado Gouraud discreto pero suficiente.

Ares Commander Edition parece cubrir, repito, todas las necesidades del usuario medio. El paquete descargable permite elegir entre una instalación sin posibilidad de guardar ni imprimir el trabajo o una completa pero solo válida durante 30 días. No es lo que los usuarios de GNU/Linux desearíamos pero hay que contemplar todas las posibilidades.

Descargar Ares Commander Edition.

domingo, 5 de mayo de 2013

ZCad, el CAD llegado del este de Europa

No abunda el software de CAD en GNU/Linux que incluya el diseño en 3 dimensiones. Cuando llegó a mis manos ZCad lo tomé con las lógicas precauciones. Después de un rato no he conseguido crear ningún objeto tridimensional, tan solo he podido visualizar lo poco que he dibujado en isométrico, pero hay detalles que no me animan a seguir profundizando.


En lo que a la delineación básica se refiere, llama la atención la escasez de herramientas de edición. Podemos copiar, mover, rotar, escalar y hacer simetría con las entidades, pero no veo por ningún sitio otras herramientas clásicas de este tipo de programas, como las que permiten hacer chaflanes, empalmes, alargar líneas, dividirlas en segmentos o partirlas por puntos. De opciones más complejas mejor ni hablamos.

Visualmente, su pantalla principal destaca por la cantidad de espacio desperdiciado entre la línea de menús y el área de dibujo. Otro punto desagradable es que podemos eliminar tanto los menús desplegables de la izquierda como las barras de herramientas, pero si los volvemos a invocar aparecen en ventanas diferentes no acopladas, lo que es todo un engorro. Imagino que a medida que uno va conociendo el programa va solucionando estas cosillas, pero si de entrada te encuentras con ello no es precisamente una invitación para continuar. No, habiendo productos mejores al alcance de un par de clicks.

Como reza el título de la entrada, ZCad proviene de Rusia (su página oficial es inequívoca) y, aunque el programa está en inglés, no todo ha sido traducido. A veces uno se encuentra con un letrero de diálogo en caracteres cirílicos que te deja completamente descolocado. Si a todo lo anterior le añadimos que la actual v0.9.8 es una unstable version, esto es, una versión de prueba que corre el riesgo de fallar en el momento más inapropiado, convenimos en que ZCad no es el objeto de deseo que nos gustaría tener delante.

Pero...¿no podemos entresacar ninguna cualidad destacable? Para mi gusto, lo reflejado hasta el momento ya lo deja por detrás de Draftsight o LibreCAD. Si acaso podríamos resaltar la posibilidad de guardar nuestros dibujos en formato DWG de AutoCAD (aunque ignoro en qué versión), aparte del clásico formato de intercambio DXF. Y, hombre, se nota que hay trabajo y buenas intenciones detrás, sobre todo en lo tocante al panel descriptivo Object inspector. Pero en los minutos que llevo con él no he sido capaz de crear una superficie 3D, ni extrusionar una polilínea cerrada, ni crear una primitiva elemental tras buscar por los menús y las barras de iconos. Si alguien que lleva años en este mundillo no es rápidamente capaz de algo tan esencial es que el software no está bien perfilado. Señores de ZCad, sigan trabajando en ello porque hay buenos mimbres, pero tengan bien a punto la pulidora de detalles porque les va a hacer falta.

Descargar ZCad.

jueves, 25 de abril de 2013

Archimedes, un CAD demasiado simple

En mi periplo por la red buscando programas de CAD para entornos Linux he dado con Archimedes, y tras unos minutos con él poco tarda uno en percatarse de sus limitaciones.

Su pantalla de inicio te recibe con un rojo chillón bastante chungo como color de fondo, y la parquedad de sus menús ya hace presagiar que esta no será precisamente tu experiencia definitiva en el mundo del CAD.


Podemos dibujar líneas, polígonos y polilíneas, estirar, desplazar, recortar, hacer simetrías, equidistar, escribir y editar texto, introducir órdenes por teclado... Lo básico, vaya, para funcionar en 2 dimensiones. Pero muy básico. Ni siquiera permite exportar a un formato legible por otro programa de rango superior.

En fin, que no da para mucho más, ni siquiera para extender esta entrada. Seguiremos buscando.

viernes, 19 de abril de 2013

LibreCAD, todo un clásico

Cuando a un usuario de Linux le preguntan por un software libre para CAD el primer nombre que se viene a la cabeza suele ser QCad. Como suele ocurrir, existe una versión libre y otra más completa de pago, y de la primera se derivó LibreCAD, la herramienta que ahora nos ocupa. Es una aplicación que funciona en 2D y sus parámetros están basados en el omnipresente AutoCAD, o eso es lo que te dicen.

A mí, como usuario de AutoCAD durante años, me cuesta más hacerme a la disposición de menús y barras de botones que en otras aplicaciones libres como Bricscad o DraftSight, claramente clónicas del estándar de Autodesk. No es que cueste mucho, porque el programa es bastante simple, pero ya supone un pequeño obstáculo que, entrada, no gusta. De hecho, la barra de herramientas principal, que aparece en el lateral izquierdo de la pantalla, recuerda más a MicroStation.


Profundizando más, LibreCAD contiene todo lo necesario para realizar pequeños proyectos en dos dimensiones. Se pueden crear e insertar bloques, manejarse con capas, usar polilíneas, emplear cotas y todo aquello que nos resulte propio de la delineación básica informatizada. Podemos teclear comandos por teclado para, por ejemplo, introducir coordenadas, pero apenas permite cierta personalización. Se echan de menos, además, otras características como la dualidad espacio modelo/espacio papel, las referencias externas o la asignación de atributos.

Aparte del formato propio podemos exportar nuestro ficheros a DXF, aunque los habituales de esta forma de trabajar conocemos sus pegas en el reconocimiento de entidades. Estamos, pues, ante una aplicación de muy bajo perfil pero suficiente para emprender pequeños proyectos que no requieran grandes exigencias.

Para instalar LibreCAD solo tenemos que abrir un terminal de comandos y teclear:

sudo apt-get install librecad

miércoles, 3 de abril de 2013

CAELinux, una distribución Linux para ingenieros

Cuando me enteré de la existencia de una distribución Linux completamente orientada al CAD me dije: tengo que probarla. Desde su página oficial se puede uno descargar libremente varias versiones estables, tanto de 32 como de 64 bits. Yo me hice con la versión de 2008 que funciona a 32 bits.


Esta es una distribución que solo funciona en formato LiveCD, esto es, se ejecuta desde la unidad de CD/DVD y no es posible instalarla en el disco duro a la manera usual. La instalé bajo VirtualBox por aquello de evitar sorpresas ante un software desconocido y el resultado no ha sido muy satisfactorio. De hecho, en la propia página recomiendan el uso de VMWare y avisan de que es necesario un equipo potente para trabajar con soltura.

El manejo de esta distro en mi máquina virtual no ha sido demasiado cómodo, teniendo dificultades para cambiar del sistema anfitrión, que en mi caso es Ubuntu, al virtualizado. Quien haya trabajado alguna vez desde un CD/DVD sabrá lo desesperante que puede resultar, así que esto no es una buena noticia. Habría que probarla arrancando el PC desde el lector de discos con el LiveCD insertado, sin virtualizaciones ni gaitas, y ver si se percibe mejora sustancial. También podríamos intentar "quemar" la imagen ISO en un pendrive, que siempre tienen una mayor velocidad de acceso, en lugar de en un disco DVD.



En fin, vayamos más al grano. CAELinux 2008 es una distro basada en PCLinuxOS y viene con el entorno de escritorio KDE. Hay versiones posteriores basadas en Ubuntu pero son para máquinas con procesadores a 64 bits, que no es mi caso. Esta que he probado trae consigo un puñado de aplicaciones que a mí me han parecido bastante técnicas y específicas, o sea, no muy accesibles para los profanos en lo tocante a la ingeniería. Si pinchamos en el enlace del primer párrafo entramos en una página de especificaciones, y bajo Features (características) viene un listado del software que viene por defecto, a la cabeza del cual viene Salome, un programa de cálculo de elementos finitos. Todo está en inglés, aviso, tanto su web oficial como la propia distribución. Sí, a mí me parece también todo demasiado complejo.


Aparte de lo anterior encontramos navegadores de internet como Firefox y Konqueror, la suite ofimática OpenOffice, herramientas multimedia entre las que se encuentra Blender y diversas utilidades orientadas a la ingeniería a través del cálculo matemático.

Funcionar desde el LiveCD tiene la pega de que no guarda la configuración de área, de teclado, de conexión a internet...por lo que hay que introducir toda esa información cada vez entramos. A mí por lo menos me ha pasado con la versión de 2008 a 32 bits, así que ignoro si en postreras versiones la cosa ha mejorado.

En fin, depender del LiveCD es todo un handicap si queremos trabajar con comodidad. CAELinux, además, me ha parecido un producto con un desarrollo muy específico que a los no muy versados en el mundo de la ingeniería les costará disfrutar. Insisto, no obstante, en que habría que probar las últimas versiones basadas en Ubuntu a 64 bits para hacer un juicio definitivo. Con todo, sigue siendo un paso adelante en el todavía parco mundo del CAD bajo plataforma libre.