miércoles, 6 de noviembre de 2013

Synfig Studio, animaciones vectoriales al estilo Flash

Uno de los campos que más juego ha dado en los últimos años dentro del mundo del diseño gráfico es el del diseño web. Las animaciones Flash son conocidas por cualquier internauta medio, así como los problemas que surgen  por los conflictos que su reproductor provoca. Es este área se mueve Synfig Studio, una herramienta para GNU/Linux que opera con animaciones vectoriales orientadas a la web.

Disponible en los repositorios de su distribución favorita, la mecánica básica de este software es sencilla y conocida para quienes hayan trabajado alguna vez con Flash: animaciones 2D con un punto de partida y un punto final en las que el programa se encarga de generar los pasos intermedios. Quizá Synfig Studio sea algo menos intuitivo que Flash (el que yo conocía aún era conocido como Macromedia Flash) pero, al menos para nuestras primeras animaciones bastan unas nociones básicas que podemos encontrar fácilmente por la red.


Como ocurre con todo lo relativo al diseño, la eficacia de esta aplicación la determina en gran medida la imaginación del usuario. Sabemos que podemos crear fotogramas clave en los que producir cambios en la animación como deformaciones, morphing, desplazamientos, interpolaciones de movimiento, cambios de color, movimiento a través de trayectoria, bucles... También admite elementos como gradientes y dispone de capas de efectos como distorsiones y fractales. Quizá cueste un poco hacerse a la ubicación de las herramientas y aprender como funciona cada una pero no debería ser un obstáculo si queremos usar Synfig Studio.

Podemos salvar nuestras animaciones a vídeo en formato GIF o MPEG como los más conocidos, o en sucesión de fotogramas individualizados, modificando los frames por segundo y la resolución final a nuestro antojo. También podemos cargar scripts que nos ayuden en el proceso si lo creemos necesario. Como aspecto negativo destacaría la disposición de ventanas y paletas, cada una por su lado, cosa que siempre me disgusta. También echo de menos poder salvar las animaciones en formato SWF de Flash.

Puede que esta aparente ser una aplicación de escaso perfil profesional pero, como ya he dicho, la imaginación es el límite. No es necesario disponer de las más modernas herramientas cuando se tienen buenas ideas y ganas de llevarlas a la práctica. Y en tal caso, Synfig Studio es un programa que merece la pena probar.