lunes, 26 de agosto de 2013

Scribus, una alternativa digna para diseño editorial

Hoy continuamos con el tercer integrante de la terna clásica que forma parte del conjunto de herramientas que todo diseñador gráfico debe tener a mano. Si ya hablamos del tratamiento de imagen con GIMP y del diseño vectorial con InkScape ahora le toca el turno a la aplicación que aúna los esfuerzos realizados con estos dos programas como suele ser todo software de maquetación con fines editoriales, y dentro de ese campo en GNU/Linux tenemos que hablar de Scribus.

Como vengo diciendo, no pretendo poner en el mismo plano el veterano a la par que moderno software para Windows y/o Mac que hay en el mercado con sus alternativas en Linux. En diseño editorial hay herramientas con muchos años y experiencia a sus espaldas como QuarkXpress, el viejo PageMaker o el más actual InDesign, estos dos últimos propiedad de la poderosa Adobe. Pero como también vengo repitiendo no por ello procede menospreciar el software equivalente que podemos encontrar bajo GNU/Linux. Scribus es una opción que podría equipararse con alguna versión antigua de los programas mencionados, por lo que si entonces ya encontrábamos prestaciones interesantes a, por ejemplo, QuarkXpress, no veo por qué ahora deberíamos infravalorar las que nos ofrece la utilidad completamente libre y gratuita (no lo olvidemos) que nos ocupa.


En Scribus tenemos todo lo necesario para maquetar revistas, libros y trípticos, y también sirve para trabajar en cartelería. Es cierto que lo encuentro menos versátil que QuarkXpress (que es el que más conozco) y que algunas operativas de manejo se hacen algo pesadas si no está uno habituado. Pero todo es acostumbrarse y no me parece motivo para desecharla de principio.

Al crear nuestro documento podemos escoger el formato de página, el número y formato de columnas, sangrías, unidades, etc. Podemos también crear páginas maestras con los elementos gráficos que se repiten para aplicar a nuestro diseño, como manchetas y anagramas. Luego tenemos las habituales herramientas de creación de marcos de texto, de imagen, de líneas y formas geométricas. Enlazar dos marcos de texto es relativamente simple, así como la manipulación de imágenes para ajustarlas al marco e incrustarlas en un texto. Las opciones de manipulación de texto son satisfactorias pero alguna de ella, como el desplazamiento de la línea base, cuesta al principio hacerse con ella. Pero como digo más arriba, todo es coger la costumbre.

En su contra debo decir que el trabajo con guías y líneas guía me parece bastante mejorable. No me ha sido posible establecer un origen de desplazamiento de las mismas, así que la solución es atiborrar el diseño de líneas guía que, la verdad, entorpecen bastante la visualización del trabajo. Tampoco he encontrado como reducir los desplazamientos por teclado, algo muy útil cuando quieres mover un objeto una distancia mínima, por ejemplo, si no quieres que se vea atraído por una línea guía. Tener que desactivar el ajuste cada vez que queremos hacer esto es un engorro. También destaco que el panel he herramientas flotante resulta pelín molesto; ocupa mucho y no se puede minimizar, aunque se puede ocultar y visualizar fácilmente con la tecla F2.

Para quienes lo dominen Scribus dispone de una consola para Python, lenguaje en que están escritas no pocas aplicaciones basadas en GNU/Linux. También podemos aplicar efectos a las imágenes insertadas, aunque lo más eficaz es abrirlas con GIMP y editarlas ahí.

Por concluir, la verdad es que me ha sorprendido gratamente esta versión 1.4.0 de Scribus, sobre todo en comparación con versiones previas, bastante más deficientes. He notado mejoría y eso me agrada. Retomando el argumento de inicio, junto con InkScape y GIMP tenemos un trío de aplicaciones con una potencia no desdeñable que más de una PYME debería contemplar si quiere disfrutar de las prestaciones de software gráfico con una más que aceptable calidad pero a coste cero.

domingo, 18 de agosto de 2013

Como poner Blender en español

Hará un par de meses le dediqué una entrada al magnífico programa de diseño 3D y postproducción Blender, pero merece la pena traerlo de nuevo a colación para contar una cosa. El software se descarga de su página oficial y, una vez descomprimido, basta con hacer doble click en su ejecutable para hacerlo correr. Es así de simple, pero no pocos mostrarán una mueca de desagrado al comprobar que viene en idioma inglés. Eso es lo que vamos a solucionar.

Los pasos son muy sencillos: primero nos vamos al icono que hay abajo a la izquierda (al poner encima la flecha del ratón aparecerá la etiqueta Current editor type for this area), pinchamos y se abrirá un menú; en ese menú elegimos User preferences y lo pinchamos de nuevo. En el panel de preferencias que aparecerá elegimos a última pestaña, System. En la pantalla que le sigue buscamos abajo a la derecha International Fonts, que estará desactivada. Pues la activamos.

Al activarla nos aparece debajo la opción Language y dentro de sus opciones buscamos Spanish (Español). A continuación pinchamos en las casillas Interfaz, Descripciones y Nuevos Datos para activarlas y asegurarnos de que todo Blender quedará traducido al español. Abajo a la izquierda tendremos el botón Guardar preferencias de usuario, el cual pincharemos para que los cambios se hagan permanentes.

Y se acabó lo que se daba. Si quieren la misma descripción pero con imágenes ilustrativas pasen a ver este post de Infoserranía.

viernes, 16 de agosto de 2013

Inkscape, diseño vectorial que cumple

El materia de aplicaciones para diseño gráfico durante años estuvo dominada por Apple y sus MacIntosh, pero eso es cosa de un pasado que ya se antoja muy remoto. Software como Freehand, Illustrator o QuarkXpress terminaron pasando a PC, contribuyendo al consolidar la hegemonía mundial de Windows. En GNU/Linux podemos encontrar algunas herramientas que tratan de hacerse un hueco en el terreno del diseño vectorial con fines artísticos y publicitarios, y hoy toca hablar de Inkscape, en concreto de su versión 0.47 ejecutada bajo Debian 6.

Estamos hablando de un programa que trata de hacerle sombra a Illustrator o CorelDRAW, dos aplicaciones con mucha solera y muchas versiones a sus espaldas. Hace tiempo que dejé de manejarlos profesionalmente así que voy a suponer que Inkscape no alcanza sus prestaciones actuales, aunque les aseguro no por ello es un software desdeñable.


Veamos. Un usuario avezado de los programas arriba mencionados en seguida empezará a echar de menos aspectos y funciones ya frecuentes en el campo del diseño vectorial informatizado. A mí me ha pasado, por ejemplo, con la multipágina, ya que en Inkscape nos tenemos que conformar con una única página para nuestro diseño. Contamos no obstante con numerosos efectos para adornar nuestra composición, aunque con la pega de que muchos de ellos no permiten apenas personalización y que su uso reiterado hará resentirse a las máquinas menos potentes.

Para la creación y manipulación de objetos observamos una gama de herramientas bastante completa. Podemos combinar, agrupar, superponer y transformar de manera bastante sencilla, hacer uso de capas y ocultar y bloquear el contenido de las mismas. Son funcionalidades bastante corrientes pero que confieren potencia y prestaciones. También podemos trabajar con las clásicas rejilla y línea guía para ajustar los elementos de nuestra composición aunque echo de menos opciones de alineamiento de entidades.

En cuanto a la creación y edición de textos diremos que una vez convertidos en vectores podemos aplicarles los mismos efectos que a cualquier otro objeto, ya sean distorsiones, sombras o perspectivas. También es posible alinear texto con una curva sin que deje de ser editable. No anda sobrado de posibilidades pero teniendo en cuanta el tipo de herramienta de que se trata pedirle más quizá ya sería demasiado.

Por supuesto, podemos exportar nuestro diseño a formato birmap para hacerle posteriores retoques con GIMP. Y para quien disponga de los conocimientos adecuados también dispone de un pequeño editor XML. En resumidas cuentas, yo lo veo como una aplicación eficaz y potente dentro de sus posibilidades, con las limitaciones propias del medio, pero habida cuenta de su coste cero más que valorable si queremos comenzar a hacer pinitos en el terreno del diseño gráfico vectorial. Y con facultades para satisfacer a usuarios más avanzados.

viernes, 9 de agosto de 2013

Gimp, pese a los esfuerzos Photoshop no tiene rival

GIMP (GNU Image Manipulation Program) lleva tiempo postulándose como la única alternativa libre al afamado Photoshop, y observo que recibe muchos empujones desde la red por parte de voluntariosos linuxeros, demasiado deseosos quizá de ver algo que en realidad no existe. Para quien ha utilizado el software de Adobe de manera profesional GIMP es un pobre sustituto, no vayamos a engañarnos. Ya sea por sus operativas de manejo o por el alcance de sus herramientas.

Ya quisiera pronunciarme de otro modo pero cada vez que tengo que utilizar GIMP solo acabo echando en falta Photosohop. Ojo, esto no significa que sea un programa insuficiente para el usuario medio, no digamos para un novato. Les hablo desde una perspectiva de alguien que ha trabajado profesionalmente (hace tiempo, pero quien tuvo retuvo) en el campo del tratamiento de imagen.



Lógicamente, me tengo que dirigir al usuario de tipo medio que nunca entró en las profundidades de Photoshop, y para él las noticias son buenas: GIMP dispone de las suficientes herramientas y utilidades para lograr resultados profesionales sin eternizarse con el aprendizaje. Siempre y cuando renuncien a la complejidad que ofrece su modelo privativo.

La versión que tengo instalada es la 2.6 para Debian 6, la cual no creo que difiera mucho de la que uno disponga en Debian 7 o en los últimos Ubuntu. Y por poner algunos ejemplos que considero mejorables cabría referirse a los umbrales de selección de pixels, claramente insuficientes, los limitadísimos efectos de capa, lo poco trabajado de muchos de sus filtros y una caja de herramientas principal en la que se echan de menos mayores opciones de control. Son defectillos que pueden pulirse combinando herramientas para llegar al mismo fin, aunque invirtiendo más trabajo y tiempo.

Pero repito, después de trabajar ampliamente con Photoshop, GIMP no admite comparación. Eso sí, ha copiado en modelo de paletas de herramientas flotantes que en aquel ya resulta molesto desde hace muchas versiones. Pero si dejamos al margen estas comparaciones estamos ante un software que cumple con creces con muchas exigencias hasta un grado de complejidad bastante aceptable.

sábado, 6 de julio de 2013

Medusa4, ingeniería alemana

Las posibilidades de este blog se agotan ya que no hay mucho material más que reseñar que merezca la pena. Entre que no soy capaz de instalar algunas aplicaciones (Brlcad y Sagcad) o que las que tengo a disposición en última instancia no funcionan (Sketch Up bajo Wine), he visto reducido tanto mi campo de acción que he abierto las posibilidades del blog al software de diseño gráfico. A partir de ahora este blog se llamará "Diseño y CAD en Linux" y también trataremos otro tipo de herramientas enmarcadas en el mundo del diseño informatizado. En la medida de lo posible también pasarán por aquí programas de tratamiento de imagen, diseño vectorial, maquetación e ilustración que encuentre relevantes dentro de un entorno GNU/Linux.

No obstante aún me queda un as en la manga del CAD llamado Medusa4. Este software alemán está orientado a la ingeniería y, sobre el papel, tiene buena pinta. Cuenta con tres versiones distintas para descarga libre previo registro desde su web oficial, siendo la versión Personal 5.1.2 la que he probado. Tan solo es necesario facilitar una serie de datos entre los que están la dirección de email y la dirección física de la máquina donde se va a descargar (la cual averiguaremos con el comando de consola ipconfig -a). Recibiremos vía correo-e un número de licencia con vigencia de un año renovable gratuitamente y, a cambio, obtendremos el programa completo aunque ligeramente capado. Concretamente, la facultad de salvar el dibujo a formatos como .dwg, .dxf y .pdf está desactivada, lo cual no es moco de pavo, aunque se pueden solicitar los módulos necesarios por unos pocos euros.

El programa en sí nos recibe con un entorno de trabajo bastante prometedor, encontrando un buen número de herramientas en su parte izquierda ordenados en varias paletas. Por supuesto, no existe versión en español así que la he probado en inglés, con la dificultad añadida que supone. Pero todo es acostumbrarse.



Una vez que profundizamos uno se percata de que no estamos ante un clónico de AutoCAD, para desgracia de muchos. Determinadas operativas las encontramos más dificultosas, como el uso de puntos de referencia o la manipulación y modificación de geometrías, y tampoco he hallado el modo de introducir coordenadas para la creación y edición de entidades. Tenemos las herramientas clásicas para desplazar, rotar, simetrizar y estirar, así como alargado, recorte y equidistancia de líneas. Luego disponemos de otras que deben ser apropiadas para diseño mecánico porque no estoy familiarizado con ellas. Cuenta con un sencillo gestor de capas, herramientas de texto, líneas de construcción y trae consigo un módulo paramétrico que facilita la creación de variantes a partir de un dibujo prototipo.

Medusa4 ofrece también un módulo para 3D pero que no está incluido en la versión personal (aquí podemos ver los módulos incluidos y los opcionales). También está habilitado para trabajar con ficheros raster, dispone de herramientas inteligentes de edición de geometrías y sus paletas de herramientas son personalizables. Otro punto a favor es que trae blibliotecas de símbolos, aunque siempre relacionadas con el mundo de la ingeniería.

Para un usuario medio quizá le sea algo más costoso hacerse con este programa a tenor de las diferencias existentes con la mayoría del software tratado en esta bitácora. Digo esto desde la perspectiva de un habitual del CAD orientado a arquitectura, que quede claro. Aún así, seguro que no solo este tipo de usuarios echarán en falta determinados procedimientos y herramientas presentes en los programas de CAD más asentados. Los menús tampoco es que estén abarrotados de opciones precisamente, lo que unido a lo anterior me lleva a concluir que, aun gozando de interés y teniendo un aspecto muy profesional, no es este el mejor programa de CAD bajo entorno Linux que ha pasado por mis manos.

Añado finalmente que este software se ejecuta desde la terminal, por mucho que se le invoque desde un icono de panel o del escritorio; al permanecer aquella abierta hay que tener cuidado de no cerrarla por error y acabar abruptamente nuestro trabajo. Y que para instalarlo hará falta instalar previamente un intérprete de comandos para la shell que puede ser sch o tsch. De esta forma:

# sudo apt-get install csh   (para Debian y derivados)

# yum install tsch   (para Red Hat y derivados)

Así podrán ejecutar el fichero con extensión .sh que obtendrán para instalar Medusa4.

Descargar última versión de Medusa4.

domingo, 30 de junio de 2013

FreeCAD, un 3D libre que promete sin más

En la anterior entrada de este blog dimos un salto cualitativo al acercarnos a un programa de modelado en tres dimensiones que ofrece resultados profesionales. Hoy damos unos cuantos pasos atrás para, sin salirnos del 3D, conocer una aplicación que, dentro de su sencillez, puede que en unos años cubra unas expectativas hoy insospechadas. Se trata de FreeCAD y, si bien está muy por debajo de Blender en cuanto a posibilidades y resultados, merece un punto de atención por las alegrías que pueda depararnos en un futuro.

La versión sobre la que hago esta entrada es la 0.10, que es la que puedo instalar desde la línea de comandos de Debian Squeeze, aunque la última es la 0.13. Eso sí, antes hay que instalar un montón de dependencias mediante el comando sudo apt-get build-dep freecad. Son más de 400 megas de librerías y software accesorio que el sistema estima necesarios para correr el programa.

FreeCAD es una aplicación de modelado paramétrico, es decir, que en base a unos parámetros definidos podemos ir modificando nuestro modelo sobre la marcha para ir encajando cada nuevo elemento en el todo. No es ni el primero ni el único, y los habrá mucho mejores (esta versión 0.10 se queda algo parca) pero lo interesante será ver su evolución. Sirve tanto para arquitectura como para ingeniería y, como ocurre con cualquier software de este tipo, requiere un tiempo de adaptación hasta habituarse a su uso.


Hablando ya con más profundidad, con FreeCAD podemos crear las típicas primitivas, extruir, realizar operaciones booleanas y algunas operaciones algo más complejas, así como las clásicas operaciones de edición (mover, escalar, girar...). También permite la inserción de elementos 2D como líneas, polígonos, textos y cotas. La salida a render es uno de sus talones de Aquiles ya que en esta versión simplemente no existe. Lo más que podemos hacer es exportar nuestro modelo en formato de trazado de rayos POV-Ray, para renderizarlo con una aplicación externa, un punto más que desfavorable que espero corrijan en versiones posteriores. Al menos permite exportar los modelos a ficheros .dxf, pero ignoro si saldrán muy trastocados. También podemos exportar las vistas proyectadas en 2 dimensiones al formato .svg.

Cuenta con barras de iconos para las diferentes vistas, creación y edición de primitivas, pero se me antojan insuficientes o poco claros. La forma de editar los objetos me parece algo confusa, y no se le saca mucho partido al botón derecho del ratón, aunque lo incomodo de moverme por el espacio tridimensional ha sido de largo lo que más me ha disgustado.

Teniendo Blender al mismo precio hoy día no hay color en la comparación, pero como apuesta de futuro para GNU/Linux es interesante y merece la pena seguir su evolución. Eso sí, espero que lo pongan más fácil con la instalación, porque si he tenido que hacer este post con una versión antigua ha sido por la imposibilidad de instalar la más reciente. Dependencias incumplidas que no se resuelven, librerías que trastocan otras partes del sistema e instrucciones poco accesibles para profanos no hacen sino echar para atrás a quien quiera acercarse al mundo del software libre. No siempre merece la pena echar tantas horas frente al ordenador.

sábado, 15 de junio de 2013

Blender, la respuesta libre para modelización y animación en 3D

Desde el comienzo de este blog hemos tratado aplicaciones que, ya fueran para arquitectura o dirigidas a ingenieros, tenían en el 3D su aspecto menos trabajado. Ya es hora de hablar de un software que compite directamente en el siempre atractivo campo del renderizado tridimensional con monstruos como 3ds MAX o Maya, y no es otro que Blender.

Tengo que decir que no soy ningún experto en Blender, el cual, como buen programa 3D, contiene numerosas opciones en multitud de paneles de herramientas que me costaría semanas, si no meses, aprender para luego hacer un pormenorizado resumen en este modesto sitio. No estoy en condiciones de asegurar si está a la altura o no de los rivales citados, o de otros, pero sí he visto lo suficiente como para afirmar que este es un programa capaz de hacer grandes cosas y de motivar a un usuario bisoño en 3D (o alguien fuera de este campo desde hace ya tiempo como es mi caso) a aprender más.


Lo mejor de Blender es que es un programa libre y gratuito, descargable sin restricciones desde su página web oficial. Aunque inicialmente está en inglés es posible traducir el interfaz desde su menú de preferencias de usuario. Según la versión esta traducción será más o menos rigurosa, más o menos completa, pero la última versión disponible en el momento de escribir esto, la 2.67b, se nos muestra completamente traducida una vez optemos por el cambio de idioma, al menos en el repaso que he hecho de sus menús y paneles he herramientas. Eso sí, si deciden buscar un manual en la red la mayoría de los que he visto se basan en la versión en inglés.

Pese a que es un software orientado al modelizado y la animación con fines artísticos puede perfectamente servir para presentaciones de arquitectura, aunque tiene un problema: su compatibilidad. Blender solo admite ficheros .3ds del antiguo 3D Studio como formato más conocido para los usuarios habituales de programas de CAD. Es decir, el paso de formato .dwg, por seguir con el estándar, a Blender pasaría primero por exportar a .3ds, operación de cuyo resultado no puedo dar garantías de buen resultado. Pero todo es probar.

Hemos dicho que esta es una aplicación descargable pero también está disponible en los repositorios de la mayoría de distribuciones GNU/Linux, aunque lo más seguro para obtener la última versión es acudir a su sitio web. Personalmente, Blender me ha parecido un programa con muchas posibilidades y me hace lamentar no disponer de más tiempo libre para adentrarme en sus secretos. Apuesto a que no seré el único.

Descargar última versión de Blender.

martes, 4 de junio de 2013

BricsCAD, el mejor clónico de AutoCAD es de pago

Si buscamos un programa de CAD integral en entornos GNU/Linux, completo en 2D y con un 3D mínimamente solvente no tenemos más remedio que rendirnos a la evidencia y acudir al software de pago. Es duro para todo seguidor de la filosofía del software libre pero así están las cosas hoy día, y dentro de ese Contexto BricsCAD es uno de los productos que más lejos llega.

Estamos ante otro clónico del, aparentemente, eterno AutoCAD que, sin haber llegado tan lejos, goza de las suficientes atribuciones para estar en la cúspide de las aplicaciones de dibujo arquitectónico hechas para Linux. Mucho de lo que en su día dijimos del Ares Commander Edition es aplicable a BricsCAD. Sin embargo, encuentro aún mayor sintonía entre el referente al que siempre aludimos y el software objeto de la presente entrada.


No quiero repetir lo ya dicho para otras herramientas aquí tratadas para evitar redundancias (pueden consultar la reseña de DraftSight para tan fin) así que me contentaré con decir que para la delineación en 2D BricsCAD viene sobradamente preparado y cumple con las expectativas más exigentes. Si pensábamos que DraftfSight era completo, añadámosle además el 3D porque así obtendremos BricsCAD. En esta faceta, su retahila de herramientas cubre tanto la creación se mallas como la de sólidos, así como su edición booleana, vistas en perspectiva, iluminación y asignación de materiales. Que nadie espere resultados como el de un 3dsMAX pero ni falta que le hace porque competir a ese nivel no es ni mucho menos el objetivo de sus creadores.

También podemos crear scripts para automatizar operaciones y cargar guiones en distintos formatos entre los que se encuentra el .LSP de AutoLISP, el clásico lenguaje de programación de AutoCAD. También, por supuesto, podemos guardar nuestro trabajo en formato .DWG. En BricsCAD Platinum 13.1.14, que es el objeto de esta reseña, admite hasta la versión de AutoCAD 2010. Y no se crean que el análisis se queda aquí porque me dejo cosas en el tintero, pero con lo visto creo que es más que suficiente para hacernos un juicio más que rotundo.

Tanta diversidad y profusión quizá juegue un tanto en su contra al hacerlo más complejo de manejar, pero no es nada fuera del alcance de cualquier usuario medio de programas de CAD. Si uno está dispuesto a pasar por el aro de pagar licencias, visto lo visto hasta el momento, esta sería muy posiblemente la primera opción a manejar, precios al margen. No tienen más que descargar la versión libre por treinta días y comprobarlo.

Descargar BricsCAD.

lunes, 27 de mayo de 2013

DraftSight, quizá el CAD en 2D más completo

La primera vez que probé DraftSight me sorprendí de lo poco que había visto mencionar este programa en mis búsquedas por la red tras la pista de alternativas a AutoCAD. Un programa de CAD gratuito, solo para dos dimensiones pero muy completo, intuitivo y con una semejanza al omnipresente AutoCAD que garantiza un aprendizaje rápido para el usuario medio. En efecto, no tardé en ver en subsiguientes correrías por Internet como las alusiones a DraftSight aumentaban, casi siempre para alabar sus virtudes y su firme posicionamiento como la opción solvente que esperabámos dentro del entorno libre.

¿Estamos ante la alternativa definitiva en GNU/Linux? Qué más quisiera. Baste señalar que la versión individual, que es la gratuita, carece de 3D y está orientada al uso doméstico, por lo que no tiene autorización para ser empleada con fines comerciales. En otras palabras, un estudio de arquitectura estaría incurriendo en la misma ilegalidad si utilizara este DraftSight para realizar sus proyectos que si usara un AutoCAD pirateado. ¿De qué nos sirve entonces, se preguntarán?



Bueno, siempre se puede pagar para obtener la versión de empresa, que tampoco tiene 3D. ¿Que no quieren? Entonces aténganse a las consecuencias si usan la versión individual para impulsar su negocio.

Entrando ya en materia técnica, empecemos diciendo que DraftSight viene avalado por Dassault Systèmes, la compañía de software responsable de Solid Works, uno de los principales productos de CAD en 3D orientados al diseño mecánico e industrial. ¿Entienden ahora por qué ni la versión para empresa cuenta con herramientas para dibujo tridimensional?

En principio el respaldo de una corporación como esta es una garantía, pero profundicemos un poco más. DraftSight cuenta con todas y cada una de las herramientas que uno espera encontrar en un paquete de CAD para dibujo arquitectónico en dos dimensiones. Prácticamente no echamos nada en falta, y el modus operandi de sus paletas de herramientas y menús es calcado al de AutoCAD. Por mencionar aquello que no siempre es frecuente en otros productos ya analizados en este blog, digamos que es posible introducir órdenes por teclado y puntos por coordenadas, relativas y absolutas; podemos personalizar comandos con atajos de teclado, utilizar bloques y referencias externas, manejar capas, incrustar imágenes, definir estilos de cota y línea personales, trabajar en espacio modelo y espacio papel y asignar atributos a bloques; las variables de entorno son configurables, nos permite automatizar tareas mediante scripts, trabajar en formato DWG y admite una notable personalización. Ciertamente, cumple muy bien en lo tocante a la delineación bidimensional, lo suficiente para considerarlo un clónico de esa piedra de toque llamada AutoCAD. Nadie que haya trabajado en éste último tendrá el menor problema en habituarse al entorno de trabajo de DraftSight.

Puntos en contra, lo ya expuesto: el 3D si está ni se le espera (para eso Dassault Systèmes ya tiene Solid Works...aunque no para Linux) y su uso comercial está restringido. Por otro lado, leo en Internet que el formato DWG en que podemos salvar los dibujos no es legible por AutoCAD. Yo he salvado un fichero en versión 2004-2007 y lo he podido abrir en AutoCAD 2007 con total reconocimiento de entidades. Eso sí, antes te advierte que no es un formato DWG desarrollado por Autodesk, pero no implica ninguna otra restricción. A la inversa tampoco he tenido mayor problema. DraftSight 2012 admite ficheros DWG hasta la versión 2010 de AutoCAD; quizá si empleáramos una posterior de éste último sí podríamos tener problemas, pero no es algo que haya comprobado sobre el terreno.

Así que ustedes deciden. A mí me parece un buen software para arquitectura en 2D, quizá el mejor que he probado bajo GNU/Linux. ¿Tanto como para pagar por él y actuar conforme a la legalidad?

Descargar DraftSight.

domingo, 19 de mayo de 2013

Ares Comander Edition, un CAD completo pero no libre

Cuando hablamos de CAD para entornos GNU/Linux no siempre nos referimos a software libre que cualquiera puede descargar de internet. Existen programas de pago que, en ocasiones, son la única alternativa, y hay que pasar por el aro si queremos disfrutar de unas prestaciones de las que normalmente carecen las aplicaciones gratuitas. Así que hoy hablaremos de Ares Comander Edition.

Se trata de un software con toda la pinta de ser un clónico de AutoCAD. La disposición de menús, el aspecto de las paletas de iconos, los atajos de teclado e incluso las variables de entorno recuerdan indefectiblemente al gigante de Autodesk. Estamos pues ante todo lo que un usuario de CAD estándar podría desear en GNU/Linux.


Sus paletas laterales de herramientas son bastante completas, incluyendo las opciones habituales de creación y edición de entidades. Permite el manejo de bloques y referencias externas, empleo de cotas con múltiples opciones de edición, creación de regiones y representación en espacio papel. Todo muy AutoCAD style.

En cuanto al 3D, podemos crear tanto superficies planas como objetos sólidos, y realizar operaciones booleanas con estos últimos. También podemos renderizar nuestro modelo con un sombreado Gouraud discreto pero suficiente.

Ares Commander Edition parece cubrir, repito, todas las necesidades del usuario medio. El paquete descargable permite elegir entre una instalación sin posibilidad de guardar ni imprimir el trabajo o una completa pero solo válida durante 30 días. No es lo que los usuarios de GNU/Linux desearíamos pero hay que contemplar todas las posibilidades.

Descargar Ares Commander Edition.