martes, 15 de octubre de 2013

SketchUp, un vistoso 3D bajo Windows que funciona a través de Wine

Antes o después tenía que llegar. No soy muy partidario de utilizar aplicaciones Windows ya que el fundamento de GNU/Linux es desterrar el uso de software privativo pero hay aplicaciones de las que hay que hablar, aunque sea a través de Wine. Sí, el emulador de Windows disponible en toda distro Linux y que nos permite ejecutar, con mayor o menor fortuna, programas creados para el sistema operativo del tito Bill.

Por lo que tengo visto, el éxito de Wine corriendo aplicaciones Windows en Linux es inversamente proporcional a la complejidad de dichas aplicaciones. Dicho de otro modo, he leído internautas lamentando el flojo resultado obtenido con AutoCAD, SolidWorks o Photoshop bajo Wine en esta o aquella distribución (que si no me funciona esto, no me aparece lo otro...), mientras que para herramientas mucho más simples el rendimiento ha sido satisfactorio.

No obstante, con SketchUp estamos posicionados sobre la línea que delimita lo simple de lo complejo. Se trata de un programa para diseño 3D en el que sorprende lo rápido que podemos obtener resultados vistosos sin tener que leernos páginas del manual o buscar equivalencias con otros programas ya conocidos.


Sin ir más lejos, el modelo que figura en la captura que ilustra esta entrada lo he creado en apenas unos minutos y sin conocimiento previo del programa. Todo es muy intuitivo y rápidamente se hace uno con él. Y lo que es mejor, va uno comprobando lo que va construyendo según lo va construyendo, sintiéndose animado a continuar y a dar rienda suelta a la imaginación.

Poniéndonos un poco más técnicos, los modelos de SketchUp parten de primitivas simples en dos dimensiones, las cuales podemos extruir y revolucionar a golpe de ratón de una forma sencilla y fácil de aprender hasta obtener entidades más complejas. También podemos aplicar texturas, las cuales podemos modificar y personalizar, y designar cámaras y luces que arrojarán las siempre agradecidas sombras. Google, antiguo propietario del programa, pone a disposición de usuario su biblioteca de modelos, pero yo no he logrado conectar con ella para descargar alguno; ignoro si esta posibilidad existe sin pasar antes por caja.

SketchUp 8.0.14346 trabaja con caras, por lo que todos nuestros objetos son huecos y hay que cuidar el no dejarse una tapa sin poner. Si queremos trabajar con sólidos tenemos que pasarlos a la versión Pro, por la cual ya sí que hay que pagar. También señalaré que a pesar de su aparente sencillez un ordenador medianamente viejuno renqueará a medida que vayamos añadiendo elementos y complicando la escena. Y ya que las menciono, también es posible crear escenas animadas.

La verdad es que me agrada la facilidad de manejo y lo rápido que podemos obtener un boceto resultón. Eso sí, para conseguir un render profesional necesitaremos una aplicación externa, como pueda ser Vray. Con el SketchUp gratuito podemos construir la geometría, darle un acabado básico y tal vez hacer una animación sencilla. Ahí paramos de contar. Tampoco los formatos de exportación facilitan llevar nuestros modelos a otra plataforma, algo que también queda para la versión Pro.

En fin, sigue siendo freeware, aunque no del tipo que esperaríamos. Pero no me he llevado una mala impresión para funcionar dentro de Wine, el cual puede darnos la de cal o la de arena en función de la caña que le demos. Pienso que una aplicación como esta puede dar mucho juego para ofrecer bocetos rápidos y visualizar geometrías que den idea del resultado final de un proyecto. A pesar de Wine.

Descargar la última versión de SketchUp.